El camarero parlanchín

El camarero parlanchín

miércoles, 8 de enero de 2020

Basado en hechos reales II

Las situaciones paranormales o difíciles de entender no se dan, únicamente, en el lado del cliente.
Algo tan sencillo como pedir sacarina con un café puede ser como hablarle a una pared.
Ya dijimos alguna vez que hace años había tres tipos de café. Solo, cortado y con leche. Como mucho.... "nescafeinado". De sobre, por supuesto. Hoy en día la variedad es mucho más amplia. Eso es bueno. Y cada uno toma el café como quiere. Si lo quiere manchadito.....manchadito. En eso estamos avanzando. La pregunta es....¿te hacen caso? Los camareros digo.
Porque hay cosas que son fáciles de solucionar. Dos de azúcar. Es tan sencillo como decir.....
- Perdone, ¿me trae otro de azúcar?
Es, de hecho, tan sencillo, como traer dos cuando te las han pedido. O tan sencillo como que si paras cinco días seguidos en el mismo sitio lo sepan sin decirlo. Pero no.....igual lo tienes que pedir los cinco.
- A ver.....tontolaba. ¿Es por tocar los cojones o eres así de natural?

Al final, es tan sencillo, y complicado, como ponerle voluntad. Querer hacerlo. Si en tu negocio tienes tres tipos de leche diferentes deberías estar predispuesto a utilizarlas y poner la que te pidan sin que dé la sensación de que es un marrón.
Pero hay cosas que ya son más difíciles de solucionar. Si quieres un café con leche largo de café y han pasado de ti, el abanico de las posibilidades se abre.
Puedes pasar tú también y tomarlo como te lo han traído, que no es como lo querías pero....bah....da igual. Y luego dos opciones: no volver (no estás a gusto en un sitio donde no han sido buenos profesionales) o darles otra oportunidad. Y otra, y otra, y otra.......
Si paras en un sitio donde pides un con leche largo y te lo ponen normal, la culpa ya empieza a ser tuya también. Creo, vaya.
Existe la opción de....
- Camarero, perdone: le pedí un café con leche largo y esto no lo es.
- ¿Seguro?
- Seguro....¿qué? ¿Que si se lo pedí o que si es seguro que no es largo?
En ese punto ya te has dado cuenta de que no van a hacer mucho por cambiártelo. Todas sus fuerzas van a estar dedicadas a tener razón.
- No me lo pidió largo.
- Oiga....creo que sí. Yo dije largo y mi amiga corto. Y son iguales.
- Pero....¿Cómo de largo lo quería? ¿Me lo dijo cuando miraba para usted o cuando estaba apuntando en la libreta? ¿Me lo repitió dos veces? Ahhhh....claro. Entonces es como si no lo hubiera dicho. Se siente.
Igual tienes suerte, te llevan la taza a la barra, tiran un poco del café, la limpian con esa bayeta de la cafetera que tiene más mierda que el palo de un gallinero y te echan más café. Agua en realidad, porque no pondrán otra carga. Pero tendrán un detalle. Esa bayeta solo limpiará la parte de afuera de la taza. Verás el esmero que ponen para que no toque la parte de dentro. Como si al beber no tocáramos lo de afuera también.

Soy de los que cree que un profesional de la hostelería tiene que estar (para el cliente) solo cuando lo necesita. Pasar desapercibido hasta que se necesita algo. Un vaso de agua, otro café, un bollo de pan.....
Y tan malo puede ser la ausencia cuando se necesita como la presencia cuando no se requiere.
Conozco casos de clientes que ante la pasividad de un camarero han llamado (por teléfono) al bar.
- Perdona majo. ¿Cuando termines de ligar con la de la esquina de la barra nos puedes traer otra ronda a la mesa seis?
Y al revés. Cena, comida o lo que sea de negocios o familiar y.....
- Le queda bien esa chaqueta. ¿Dónde la ha comprado?
- Ups...enhorabuena. Embarazada, ¿no? ¿De cuanto? ¿Niño o niña? ¿Ya lo sabe?
- Pues no, no estoy embarazada. Soy así.  Y si estoy gordita es de tanto comer mierda pa cagarme en su puta madre.

Dejemos que sea el cliente el que decida qué café quiere. El que decida cómo quiere ese café. Cuándo quiere ese café o si quiere conversación o no.

Están de moda los zascas. Vivimos una época en que la expresión "cerrarle la boca" se ha convertido en "darle un zasca". Os cuento uno de los mejores que yo he vivido trabajando.
Un cliente nos pide un café equis (intrascendente) y una tostada. Un compañero mío sale con la tostada con tanto brío que cuando está llegando a la mesa se le cae del plato al suelo. No pasa nada.
- Perdone, le hacemos otra. Deme un minuto.
El compañero llega a la cocina y en un ataque de cordura dice a la cocinera....
- Limpia un poco esta tostada y tírala en la plancha para que vuelva a calentar y así hacemos tiempo para que crea que bla....bla....bla....
Sale mi compañero con otra (la misma) tostada y....
- Aquí tiene. Disculpe la espera.
- No pasa nada. ¿Me puede traer la otra tostada?
- Noooo. La otra se cayó y la tiramos a la basura. Le he hecho esta.
- Ya, pero no importa. De la basura. Quiero verla.
Glup......

¿Y tú? ¿Has tenido algún fenómeno paranormal como cliente? ¿Nos lo cuentas? 

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